Con las manos vacías...
Tras una mala actuación de Erick Delgado, Sporting Cristal cayó 2-1 ante Juan Aurich en Chiclayo y se sigue alejando del título.
Oblitas miraba al cielo. Sus compañeros lo miraban a él. Era la sexta pelota que se le escapaba de las manos, aunque lamentablemente esta vez sí tendría consecuencias. Delgado se preguntaba a sí mismo qué le ocurrió. No podía asumir que su error le esté costando el partido a los celestes. No podía asumir que un centro tan débil se le haya ido de las manos. No podía. Es más, un momento antes tenía fe en que sacarían un buen resultado. La fe se le terminaría al ver a Zegarra corriendo hacia la esquina, cuando ya gritaba su gol. 2-1. Ya todo estaba de más, este era el resultado final.
El partido tuvo un trámite con muchos altibajos. En determinados momentos cada uno tuvo superioridad en el partido. En el primer tiempo, tras el gol de García para el Aurich, Cristal adelantó sus líneas pero no le bastó. El "Chino" Ximénez no estuvo preciso en los momentos decisivos, cuestión que Oblitas no logró superar ni con Murillo ni Cominges.
Cuando Aurich empezaba con ganas de liquidar el partido en el segundo tiempo, Lalopú cometería un penal grotesco, que fue facturado por Ximénez. A pesar de volver a tomar la iniciativa, Cristal nunca aprovechó sus llegadas a arco rival. Sólo le bastó al ex-Cristal, Carlos Zegarra, un error de Delgado para liquidar el partido, pero por sobre todo, dejar a su ex-equipo cada vez mas lejos de su opción al título.
El resultado fue cómo la actuación de Delgado: Inestable. Cualquiera de los dos pudo haberlo ganado, pero los errores propios esta vez fueron de la visita. Delgado quizás se sigue preguntado que pasó. Lo más propable es que Oblitas le recuerde algo. Quizás a final de campeonato se queden con las manos vacías.
viernes, 7 de noviembre de 2008
jueves, 6 de noviembre de 2008

Y todavía no...
Luchando por no descender, Juan Aurich venció 2-1 al Sporting Cristal con goles de Carlos Zegarra y Fernando García.
¿Con qué cara le iban a reclamar a Pacheco? ¿Es qué acaso, hasta el heladero que estaba en la tribuna, no lo vio? ¿Alguien sería tan desvergonzado de ir a pedirle una explicación? Penal a favor de Cristal. Todos se miraban y no encontraban ninguna explicación. Corría el minuto 2 del segundo tiempo. Lobatón lanza un centro por derecha con la intención de que el “chino” Ximénez facture el gol. Felizmente –para ellos- no fue así. El goleador del Cristal no llegaría, ni saltando 2 días antes, a esa pelota. Un cándido Lalopú, en complicidad del “Cuto” Guadalupe, terminaría por enredarse. Es más, terminaría por asustarse. Nadie supo, ni él mismo, que intención tuvo al momento de alzar la mano. Si de algo todos estamos seguros –hasta él- es que lamentablemente tocó la pelota en su totalidad, como jugada de balonmano, que “difícilmente” no sería vista por el árbitro Héctor Pacheco. Acababan de regresar del entretiempo y todos los jugadores del Aurich se volvían a meter en el partido –que por cierto iban ganando 1 a 0- a excepción de alguien. Recién era el minuto 2. Lalopú no lo podía creer, trataba de darle explicaciones a Martinuzzi y al “Cuto”, pero ya todos estaban resignados. Aquella resignación tenía un solo nombre: Miguel Ximénez. Minuto 3, gol del Cristal. Lalopú no lo podía creer, sentía que el partido se le escapaba de las “manos”.
Sporting Cristal salía decidido a llevarse los tres puntos, no tenía de otra. Por su lado, el Aurich, debía empezar con pie derecho la nueva era de Franco Navarro que llegaba con un solo objetivo: salvar la categoría. Comenzaba el partido y los dos equipos eran muy livianos, apenas en 15 minutos sólo hubo una ocasión de gol a favor del Aurich. Corner de Karl Fernández que fue impactado por Fernando García, que por cierto salió ligeramente desviado. Aurich comenzaba a imponerse, constantemente los jóvenes –de las inferiores de universitario- Rey y Fernández eran un peligro por las bandas. Lamentablemente no llegaban a concretar las jugadas porque Villalta comenzaba a anticipar a los delanteros. Claro estaba. Ninguno de los dos dejaría pasar la oportunidad de su vida. El partido se volvía muy trabado. Oblitas no podía creer que el “chino” Ximénez no haya tocado una sola pelota, es más, parecía que la ambición de uruguayo por el gol 31 se había quedado en Lima. Franco, por su parte, había notado en dos jugadas algo extraño en el arco celeste: Erick Delgado no mostraba seguridad. Y era cierto, en los dos remates que hasta el momento había concretado el equipo chiclayano, Delgado nunca intento atraparlos, sólo desviarlos. Punto a su favor. De esta forma, ante ya casi 3 malas salidas del arquero rimense, llegaría el gol del Aurich. Minuto 25. Tras un centro que realizó el chico Fernández y una mala salida de Delgado, que dejó sólo a Fernando García, el equipo de Navarro concretaría la superioridad que mostraba hasta ese momento. De ahí en más, el partido volvió a la “calma”. Claro, Oblitas se quedó por lo menos un “poco” tranquilo porque el Ximénez tuvo una ocasión de gol, aunque no se haya concretado. “Tranquilo” también porque los minutos transcurrieron y Pacheco le dio fin al primer tiempo, le esperaba una larga charla –llámese 15 minutos- con Delgado.
Luchando por no descender, Juan Aurich venció 2-1 al Sporting Cristal con goles de Carlos Zegarra y Fernando García.
¿Con qué cara le iban a reclamar a Pacheco? ¿Es qué acaso, hasta el heladero que estaba en la tribuna, no lo vio? ¿Alguien sería tan desvergonzado de ir a pedirle una explicación? Penal a favor de Cristal. Todos se miraban y no encontraban ninguna explicación. Corría el minuto 2 del segundo tiempo. Lobatón lanza un centro por derecha con la intención de que el “chino” Ximénez facture el gol. Felizmente –para ellos- no fue así. El goleador del Cristal no llegaría, ni saltando 2 días antes, a esa pelota. Un cándido Lalopú, en complicidad del “Cuto” Guadalupe, terminaría por enredarse. Es más, terminaría por asustarse. Nadie supo, ni él mismo, que intención tuvo al momento de alzar la mano. Si de algo todos estamos seguros –hasta él- es que lamentablemente tocó la pelota en su totalidad, como jugada de balonmano, que “difícilmente” no sería vista por el árbitro Héctor Pacheco. Acababan de regresar del entretiempo y todos los jugadores del Aurich se volvían a meter en el partido –que por cierto iban ganando 1 a 0- a excepción de alguien. Recién era el minuto 2. Lalopú no lo podía creer, trataba de darle explicaciones a Martinuzzi y al “Cuto”, pero ya todos estaban resignados. Aquella resignación tenía un solo nombre: Miguel Ximénez. Minuto 3, gol del Cristal. Lalopú no lo podía creer, sentía que el partido se le escapaba de las “manos”.
Sporting Cristal salía decidido a llevarse los tres puntos, no tenía de otra. Por su lado, el Aurich, debía empezar con pie derecho la nueva era de Franco Navarro que llegaba con un solo objetivo: salvar la categoría. Comenzaba el partido y los dos equipos eran muy livianos, apenas en 15 minutos sólo hubo una ocasión de gol a favor del Aurich. Corner de Karl Fernández que fue impactado por Fernando García, que por cierto salió ligeramente desviado. Aurich comenzaba a imponerse, constantemente los jóvenes –de las inferiores de universitario- Rey y Fernández eran un peligro por las bandas. Lamentablemente no llegaban a concretar las jugadas porque Villalta comenzaba a anticipar a los delanteros. Claro estaba. Ninguno de los dos dejaría pasar la oportunidad de su vida. El partido se volvía muy trabado. Oblitas no podía creer que el “chino” Ximénez no haya tocado una sola pelota, es más, parecía que la ambición de uruguayo por el gol 31 se había quedado en Lima. Franco, por su parte, había notado en dos jugadas algo extraño en el arco celeste: Erick Delgado no mostraba seguridad. Y era cierto, en los dos remates que hasta el momento había concretado el equipo chiclayano, Delgado nunca intento atraparlos, sólo desviarlos. Punto a su favor. De esta forma, ante ya casi 3 malas salidas del arquero rimense, llegaría el gol del Aurich. Minuto 25. Tras un centro que realizó el chico Fernández y una mala salida de Delgado, que dejó sólo a Fernando García, el equipo de Navarro concretaría la superioridad que mostraba hasta ese momento. De ahí en más, el partido volvió a la “calma”. Claro, Oblitas se quedó por lo menos un “poco” tranquilo porque el Ximénez tuvo una ocasión de gol, aunque no se haya concretado. “Tranquilo” también porque los minutos transcurrieron y Pacheco le dio fin al primer tiempo, le esperaba una larga charla –llámese 15 minutos- con Delgado.
Apenas regresaron del entretiempo, sucedió la historia ya contada. Miguel Ximénez empataría el partido y continuaría esta historia. Todo se volcó a favor del equipo rimense, las llegadas empezaron a ser una constante para el Cristal, quién empezó a hilar fútbol en la medular con Daniel Sánchez y el “chorri” Palacios, pero sólo por –exactamente- un cuarto de hora. Minuto 15. La sombra negra se le volvería a aparecer a Delgado, quién volvió a fallar en la salida. Un ex – Cristal, Carlos Zegarra, tomaría el rebote para liquidar el partido. 2-1. Aunque volvería a pasar lo mismo del primer tiempo, ya no le bastó al Cristal adelantar sus líneas hasta conseguir el gol –a pesar que quince minutos después Zegarra fue expulsado- porque Navarro le puso el candado. Los cambios del dieron resultado: Quintana y Chará, para buscar alguna posibilidad de contragolpe, por Holsen y Fernández. Llega un determinado momento en que Oblitas entra en desesperación, trata de hablar con Walter Fiori para poder entender que había pasado con Delgado, que a pesar de ya no influenciar en el partido, no podía haberlos perjudicado tanto.
La temática, por sobre todo, fue la misma: liviana. Los dos equipos mostraron altibajos –sobretodo Aurich- que les pudieron costar el partido. Aurich supo aprovechar los errores y se llevó un buen triunfo. Aún quedan 8 fechas y mantiene la ilusión de quedarse en la “máxima “categoría a cuestas del Bolognesi. Oblitas se retira a vestuarios, aunque ya estaba demás decirse a sí mismo que el campeonato se le escapó de las manos. Así como a Lalopú, que ahora siente que puso la mano de Dios a este partido.
viernes, 31 de octubre de 2008
Poker de ases
Aún faltaban quince minutos. El corazón del hincha xeneize -así como su ilusión al título- empezaba a apagarse a pesar de haber mejorado. Nadie imaginó que el técnico tendría -mucho menos en este momento- dos ases bajo la manga. ¿Y es que acaso serían la cábala?. Gaitán entró para ayudar, pero por sobre todo, Mouche no desentonó en la segunda jugada que tuvo y anotó el gol del triunfo. Total injusticia. Total desesperación de los hinchas de Banfield que habían visto dejar a su equipo hasta lo último que les quedaba.Total, ganó Boca. Total, fue gol de Mouche.
viernes, 24 de octubre de 2008
Te sigo esperando, River
Semivacío. Quizá cualquier persona -que no se sintiese hincha de un equipo tan grande- le daría igual ir al estadio a ver a su equipo, o quizás no. River Plate -cómo sabrán "todos" los que fueron esta noche- no es un equipo chico, ni mucho menos tiene un estadio chiquito. Faltaban pocos minutos para iniciar el partido y el estadio lucía igual. Semivacío. Y no era para menos. Hace menos de una semana el corazón del hincha millonario se había sentido tocado. Nadie esperaba que el clásico rival -llámese Boca- terminara de hundir la ilusión del hincha que hace tres meses, después de haber sido campeón, esperaba levantar su primera Copa Sudamericana. Tribunas vacías. Silencio absoluto. Sale el equipo a la cancha. El rival: Las Chivas. Aunque muy fuera del resultado -valga la redundancia, negativo-, el rival sería otro. El corazón del hincha. Un corazón semivacío.
jueves, 2 de octubre de 2008
Teófilo Vilca - Kinesiólogo Selección Peruana de Fútbol
(Entrevista)
Mis 18 años
Él aún no lo puede creer, mucho menos yo. Pero si en algo estamos de acuerdo, es que por algo habrá sido. Teófilo Vilca, kinesiólogo la selección peruana de fútbol desde hace 18 años, nos cuenta su historia –inimaginable en mi caso- de una larga vida en la Videna, del “Echa Muni” de su corazón, el cariño incomparable hacia los “Jotitas” ,del gol que jamás pensó ver y que tiene sólo un nombre: Juan Manuel Vargas.
Minuto 0
En el papelito que tenía en mi mano decía: paciente 14. Bueno, tendría que esperar. Y es que el lugar donde encontraría al doctor sería en su clínica; en su consultorio –para ser más específico- se daría el diálogo (aunque sean 10 minutos). Muy amablemente me recibió y me dio un fraternal abrazo.”¡Cómo has crecido muchacho! Y pensar que cuando tu papá vivía acá tenías tan solo un añito, ¿cómo esta tu mamá?¿todo esta bien por la casa no? Cuando quieras puedes venir, tu padre es como mi hermano y tu eres como mi hijo, así que cualquier cosa que necesites no dudes en llamarme”. Me quedé tan sorprendido de la amistad que había tenido con mi padre, amistad que al parecer hasta esto momentos –a pesar de la distancia- es irrompible. Eran casi las 7:00pm y en el parque de la P.I.P, –como se le conoce- que da justo frente al colegio Cesar Vallejo, en San Juan de Miraflores, el doctor ha vivido durante toda su vida, cabe resaltar que no sólo porque quiso, si no que ahí también se encuentra su segunda vida: su clínica. Natural de Puno, cada vez que puede sale a comer a aquello rinconcitos donde la comida jamás será preparada de la misma manera. A sus 55 años, él nos afirma que recién empieza su trayectoria, que recién se siente realizado tras haberse ganado un prestigio en la selección, que recién puede estar tranquilo y feliz de poder ver a una selección que esta dando más de lo que naturalmente se puede dar: el hambre de gloria. De la misma manera, yo debo decir que recién comienza esta entrevista.
Sale Municipal, entra Perú
“Llegué en el año 1976 al municipal, dónde empecé mi carrera como kinesiólogo; luego en el año 1990, justo para la Copa América de Chile, soy llamado por el profesor Miguel Company, que en ese entonces era el técnico de la selección, para encargarme del área médica. Para esto, yo había estado un año antes en Cuba, justo para llevar un curso de Medicina Deportiva, que duró treinta días y que me sirvió de muchísimo.”
Creo que todos al leer esto tenemos el beneficio de la duda de saber cómo el profesor Company se fijó en él para llevarlo a la selección, pero, ¿cómo hizo para mantenerse durante tantos años?¿ni el “chupo” Arriola logró eso siendo relacionista público de la selección, no? Este beneficio se nos elimina automáticamente al saber que estudio muchísimo para poder obtener ese lugar.
“Para mí casi todos los técnicos son muy buenos: Popovich, Company, Oblitas, Ternero, “Chemo”, Maturana, en general todos han sido buenos; pero por sobretodo he tenido una magnífica relación con todos ellos. Nunca hubo ningún tipo de problemas, pero eso sí, cuando hay problemas lo más lógico es que los problemas no se originen en el interior de camerinos, sino que empiezan a partir de las especulaciones que se hacen con la gente.”
Ha trabajado con tantos técnicos, que si yo fuere él, ya habría perdido la cuenta. Está muy agradecido con el profesor Company por haberle mostrado su confianza para poder llegar a la selección, mas no puede olvidar a todos los demás técnicos –ya nombrados- por esa confianza que, aún ya no siguiendo a su mando, le brindan.
¿Sub-17 o “jotitas”?
“Junto con el profesor Juan José Oré, el preparador físico Héctor Salcedo y el doctor Alva se trabajó para el sudamericano de ecuador con la sub-17 de Perú para una aclimatación allá en Ecuador. Viajamos con 20 días de anticipación y los resultados ahora se pueden ver. Se logró la clasificación al mundial y muchos de ellos ya están jugando en primera. Debo también aclarar que toda esta categoría tuvo un previo trabajo muy bien establecido ya que se tuvo una preparación desde que eran sub-15 con miras hacia un futuro. Muchos de ellos se quedaron en el camino pero la columna vertebral aún siguió hasta el mundial. Este grupo a mi me emocionó mucho porque vivían todos los partidos como si fueren los últimos. Recuerdo que cuando me hizo una entrevista el diario La Républica les comenté algo que era muy cierto en los camerinos, ya que había mucha gente devota. Por lo menos Alonso Bazalar, Coavoy,¡ah! Y Duarte oraban mucho antes de los partidos, y te juro que eso a mi me emocionaba, además de esperar que nunca vayan a perder esa devoción.”
Minuto 90... no, gol de Vargas
-Debió ser muy emocionante ese minuto final, la corrida de Vargas, la corrida de “Chemo”, ¿usted también se debió haber emocionado mucho?
-Por supuesto, nunca imaginé ver algo así, para mí fue gol de Vargas ¡qué corrida! Fue a puro pundonor, a algunos se le salían las lágrimas, sólo nos queda no perder todo lo que ya se ganó hasta ahora.
-¿Se hará un trabajo especial con miras a los partidos con Bolivia y Paraguay?
-No se va a cambiar el esquema de trabajo, se va a trabajar con mucho esmero para poder darle otra alegría al pueblo peruano.
El “gatito”, como le dicen de cariño, tiene que continuar sus consultas no sin antes darnos la viva esperanza de que esta selección dará todo por el país. Yo a él le creo y se que será verdad. Terminó la entrevista, a vestuarios, él va a ponerse la bata, que pase el siguiente.
Él aún no lo puede creer, mucho menos yo. Pero si en algo estamos de acuerdo, es que por algo habrá sido. Teófilo Vilca, kinesiólogo la selección peruana de fútbol desde hace 18 años, nos cuenta su historia –inimaginable en mi caso- de una larga vida en la Videna, del “Echa Muni” de su corazón, el cariño incomparable hacia los “Jotitas” ,del gol que jamás pensó ver y que tiene sólo un nombre: Juan Manuel Vargas.
Minuto 0
En el papelito que tenía en mi mano decía: paciente 14. Bueno, tendría que esperar. Y es que el lugar donde encontraría al doctor sería en su clínica; en su consultorio –para ser más específico- se daría el diálogo (aunque sean 10 minutos). Muy amablemente me recibió y me dio un fraternal abrazo.”¡Cómo has crecido muchacho! Y pensar que cuando tu papá vivía acá tenías tan solo un añito, ¿cómo esta tu mamá?¿todo esta bien por la casa no? Cuando quieras puedes venir, tu padre es como mi hermano y tu eres como mi hijo, así que cualquier cosa que necesites no dudes en llamarme”. Me quedé tan sorprendido de la amistad que había tenido con mi padre, amistad que al parecer hasta esto momentos –a pesar de la distancia- es irrompible. Eran casi las 7:00pm y en el parque de la P.I.P, –como se le conoce- que da justo frente al colegio Cesar Vallejo, en San Juan de Miraflores, el doctor ha vivido durante toda su vida, cabe resaltar que no sólo porque quiso, si no que ahí también se encuentra su segunda vida: su clínica. Natural de Puno, cada vez que puede sale a comer a aquello rinconcitos donde la comida jamás será preparada de la misma manera. A sus 55 años, él nos afirma que recién empieza su trayectoria, que recién se siente realizado tras haberse ganado un prestigio en la selección, que recién puede estar tranquilo y feliz de poder ver a una selección que esta dando más de lo que naturalmente se puede dar: el hambre de gloria. De la misma manera, yo debo decir que recién comienza esta entrevista.
Sale Municipal, entra Perú
“Llegué en el año 1976 al municipal, dónde empecé mi carrera como kinesiólogo; luego en el año 1990, justo para la Copa América de Chile, soy llamado por el profesor Miguel Company, que en ese entonces era el técnico de la selección, para encargarme del área médica. Para esto, yo había estado un año antes en Cuba, justo para llevar un curso de Medicina Deportiva, que duró treinta días y que me sirvió de muchísimo.”
Creo que todos al leer esto tenemos el beneficio de la duda de saber cómo el profesor Company se fijó en él para llevarlo a la selección, pero, ¿cómo hizo para mantenerse durante tantos años?¿ni el “chupo” Arriola logró eso siendo relacionista público de la selección, no? Este beneficio se nos elimina automáticamente al saber que estudio muchísimo para poder obtener ese lugar.
“Para mí casi todos los técnicos son muy buenos: Popovich, Company, Oblitas, Ternero, “Chemo”, Maturana, en general todos han sido buenos; pero por sobretodo he tenido una magnífica relación con todos ellos. Nunca hubo ningún tipo de problemas, pero eso sí, cuando hay problemas lo más lógico es que los problemas no se originen en el interior de camerinos, sino que empiezan a partir de las especulaciones que se hacen con la gente.”
Ha trabajado con tantos técnicos, que si yo fuere él, ya habría perdido la cuenta. Está muy agradecido con el profesor Company por haberle mostrado su confianza para poder llegar a la selección, mas no puede olvidar a todos los demás técnicos –ya nombrados- por esa confianza que, aún ya no siguiendo a su mando, le brindan.
¿Sub-17 o “jotitas”?
“Junto con el profesor Juan José Oré, el preparador físico Héctor Salcedo y el doctor Alva se trabajó para el sudamericano de ecuador con la sub-17 de Perú para una aclimatación allá en Ecuador. Viajamos con 20 días de anticipación y los resultados ahora se pueden ver. Se logró la clasificación al mundial y muchos de ellos ya están jugando en primera. Debo también aclarar que toda esta categoría tuvo un previo trabajo muy bien establecido ya que se tuvo una preparación desde que eran sub-15 con miras hacia un futuro. Muchos de ellos se quedaron en el camino pero la columna vertebral aún siguió hasta el mundial. Este grupo a mi me emocionó mucho porque vivían todos los partidos como si fueren los últimos. Recuerdo que cuando me hizo una entrevista el diario La Républica les comenté algo que era muy cierto en los camerinos, ya que había mucha gente devota. Por lo menos Alonso Bazalar, Coavoy,¡ah! Y Duarte oraban mucho antes de los partidos, y te juro que eso a mi me emocionaba, además de esperar que nunca vayan a perder esa devoción.”
Minuto 90... no, gol de Vargas
-Debió ser muy emocionante ese minuto final, la corrida de Vargas, la corrida de “Chemo”, ¿usted también se debió haber emocionado mucho?
-Por supuesto, nunca imaginé ver algo así, para mí fue gol de Vargas ¡qué corrida! Fue a puro pundonor, a algunos se le salían las lágrimas, sólo nos queda no perder todo lo que ya se ganó hasta ahora.
-¿Se hará un trabajo especial con miras a los partidos con Bolivia y Paraguay?
-No se va a cambiar el esquema de trabajo, se va a trabajar con mucho esmero para poder darle otra alegría al pueblo peruano.
El “gatito”, como le dicen de cariño, tiene que continuar sus consultas no sin antes darnos la viva esperanza de que esta selección dará todo por el país. Yo a él le creo y se que será verdad. Terminó la entrevista, a vestuarios, él va a ponerse la bata, que pase el siguiente.
viernes, 26 de septiembre de 2008
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